Una pequeña colección de miradas curiosas al universo de sensaciones que encierran estas fiestas. Fotos tomadas con el móvil durante la Semana Santa de 2022 en Sevilla y Alcalá de Guadaíra.
Una pequeña colección de miradas curiosas al universo de sensaciones que encierran estas fiestas. Fotos tomadas con el móvil durante la Semana Santa de 2022 en Sevilla y Alcalá de Guadaíra.
Alcalá
también tiene madrugá y nazarenos
negros, aunque no quieran ser los más apuestos. Una madrugá que no
necesita de entradas triunfales en Campana, ni de cronistas enciclopédicos.
Para eso ya tiene el gorjeo a la amanecida de los pájaros del árbol grande del
Perejil, la postal sepia de la Judea en el puente romano, la Pasión y Muerte
por soleares arcanas en los Pinos.
Alcalá
también tiene madrugá. A su manera.
Una madrugá sin prisas y de cálida
charla donde la única bulla
consentida es para rendirse al tridente mágico -beti, pringá, ligao- en el paraninfo de su más auténtica
universidad. Una madrugá de calles
intensas en las que todo se resuelve como el paso racheado y silente de una
noche mágica.
Silencio. Colores intensos. Vitamina para el alma. Aquí, mi modesta mirada a este sobrecogedor espacio.
Casi por azar he descubierto unas fiestas que hunden sus raíces en el siglo XVI, un siglo después de la reconquista de Al-Andalus, y que constituyen el único caso de fiestas de Moros y Cristianos que se celebran en el occidente andaluz.
Recojo aquí mi primer acercamiento a una celebración hermosa, divertida, con mucho sabor y altamente recomendable.